viernes, 31 de diciembre de 2010







El dominico Alexis, las Angustias y Loreto

Un clamor popular sin precedentes en nuestra intrahistoria local de los últimos tiempos. Santo Domingo –el templo- de bote en bote. Ovaciones de corazones encendidos. Adhesiones sin miramientos, abrazos como corchetes de la amistad en estado de gracia, humanidad a flor de piel aún sabiéndose, sabiéndonos, ajenos a cualquier naturaleza de perfecciones. ¿Que tire la primera piedra quien esté libre de pecados? Siempre. La despedida del dominico Martín Alexis significó la evidencia de la mayoría absoluta del sentir rociero, del sentir cofrade, del sentir de las buenas gentes del procomún. Si tuviésemos que dedicar una Sacristía periodística al objeto de plasmar la ingente cantidad de público congregada en las naves de Santo Domingo el pasado lunes, entonces marraríamos en la intentona por falta de espacio. Aunque las imágenes valiesen más que mil palabras. Cientos de personas alrededor del predicador, del hijo de la Virgen del Rocío, del amigo. De ahí que publiquemos tan sólo una fotografía que resume con tino y acierto la magnitud del adiós –momentáneo- de quien ha sembrado en Jerez los frutos del mejor de los respaldos. De otro lado mostramos instantáneas de la animada zambomba organizada por la Hermandad de las Angustias así como la reciente cena dedicada a la Familia –en esta ocasión a la lauretana Berro Narbona- promovida por la Hermandad de Loreto.

1.- El ex Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Jerez Paco Gómez, el dominico Martín Alexis y el rociero Javier Escobar el pasado lunes en la despedida del hasta ahora director espiritual de la corporación rociera jerezana.
2.- Hermanos de Loreto en la anual cena dedicada a la Familia –en esta ocasión a la lauretana Berro Narbona- celebrada en el Restaurante-Mesón El Candil.
3.- Tres comprometidos y activos cofrades de las Angustias participando en la zambomba organizada por esta señera cofradía.
4.- Los cofrades del Domingo de Ramos brindando por las mejores Navidades para todos.
5.- Algunos miembros del Cabildo de Oficiales de las Angustias acompañados de otros hermanos disfrutando de un encuentro navideño entrañable.
6.- El Hermano Mayor de las Angustias, Fran Mancilla, junto a buena parte de los integrantes de su Junta de Gobierno.

Publicado en el periódico LA VOZ – Sección ‘La Sacristía'







Inauguración del Restaurante La Andana

Acto multitudinario donde los haya. Una noticia que siempre nos agrada colgar en los titulares periodísticos. Ambiente de excepción, de continuas enhorabuenas, de estrechamiento de manos, de amistad. Fue el pasado martes día 21 de los corrientes: en medio de una multitud se inauguró el Restaurante La Andana, propiedad del afamado restaurador Manuel Valencia. Como suele decirse (y nosotros subrayamos ahora el dicho): no cabía un alfiler. Lleno a rebosar porque la ocasión lo merecía. Prometedora apertura que hizo las delicias de toda la concurrencia. Entre los asistentes destacamos al director general de LA VOZ en la provincia de Cádiz Antonio González, así como al director de Marketing de LA VOZ Alejandro Grosso, el prestigioso modisto Antonio Ardón, Miguel Ángel y Salvador Selma (Grupo Selma), Estefanía Guerrero (Creativando), José Romero-Valdespino, Irene de Castro (González Byass), el doctor Benito Ortegón o Javier Peña (Mármoles Jerez). También asistieron Alberto Chacón, Esteban Barba, Gonzalo Gambín, Manuel Romero, Conchi Cobo, Chari Fanega, José Luis Muñoz o José Luis Guerra (LA VOZ). Nuestros mejores deseos de éxito en esta andadura profesional, en esta nueva apuesta por la buena gastronomía, en esta apertura que, insistimos, en el día de su inauguración contó con un unánime respaldo.

FOTO1.- Jesús Barral, Antonio González (Director General de La Voz), Alejandro Grosso (La Voz), Manuel Valencia (Propietario del Restaurante La Andana), Conchita Cobo, Chari Fanega y su marido José Luis Muñoz (Bar Rody). FOTO CABECERA.
FOTO 2.- Estefanía Guerrero (Creativando) - Miguel Ángel y Salvador Selma (Grupo Selma).
FOTO 3.- Nina Lazo, Loida Alcobre, Diego Margara, Luisa Margara, Malena Moreno, Pepa Valencia, Felipe Valencia.
FOTO 4.- José Romero Valdespino, Irene de Castro, Blanca Romero Valdespino, Jorge Marenco.
FOTO 5.- Dr. Benito Ortegón, Jesús Medrano y Diego Margara.
FOTO 6.- Raúl García, Isabel Ardón, Antonio Mateos, Antonio Ardón, Maribel Sánchez, Rafael Mateos
FOTO 7.- Javier Peña, Alberto Chacón, Esteban Barba, Gonzalo Gambín, Manuel Romero.

Publicado en el periódico LA VOZ – Sección ‘La Sacristía’







En la tradicional zambomba de la SER

La zambomba entraña el modo más castizo y más idiosincrásicamente jerezano de celebrar la Navidad. O los preludios de la Navidad. Un género en sí mismo que comporta canto, ritmo, ágape y convivencia al socaire de las letrillas populares de nuestros villancicos. La mañana –o por mejor decir: el mediodía- del 24 de diciembre señala un clásico en las convocatorias de las zambombas más anheladas de la ciudad. Léase, a bote pronto, las correspondientes a la COPE y la SER. Siempre la radio por bandera. Precisamente en esta última –celebrada en las bodegas González Byass- estuvimos el pasado viernes. Ambiente ameno y aglutinador de diferentes sectores de la ciudadanía. Políticos, empresarios, deportistas, poetas y escritores, periodistas, cofrades… Todos unidos y todos reunidos en torno a una copa y a un aperitivo servidas –siempre exquisitamente- por Catering Las Vides. Concurrieron -¡cómo no!- los tres Reyes Magos de Jerez y asimismo numerosos amigos y conocidos que aprovecharon la oportunidad para transmitirse los mejores deseos de prosperidad de cara al venidero año 2011. Saludamos a Miguel Zarzuela, presidente de la Asociación Jerezana de Fútbol Base, a la presidenta del PP-Jerez María José García-Pelayo, al Hermano Mayor de la Hermandad del Huerto José Manuel Medina Lechugas, a los escritores Carlos Jurado Caballero y Rafael Benítez Toledano y a los cofrades Eusebio Castañeda y Ernesto Romero.
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Foto 1: Cofrades como Eusebio Castañeda, Teniente Hermano Mayor de Loreto o el diputado de Formación de las Cinco Llagas Ernesto Romero asistieron a la zambomba de la SER.
Foto 2: La literatura también estuvo representada en escritores como Carlos Jurado Caballero o Rafael Benítez Toledano.
Foto 3: Miguel Zarzuela, presidente de la Asociación Jerezana de Fútbol Base, disfrutando de un rato de convivencia el pasado viernes.
Foto 4: María Alpresa, en el centro, acompañada por dos amigas en las bodegas González Byass. Foto 5: Los Reyes Magos de Jerez junto a la periodista Ruth Delgado.
Foto 6: No faltaron conocidos cofrades de la ciudad en una cita que aglutinó a muchos representantes de la Semana Santa de Jerez.
Foto 7: Antonio Saldaña, Jesús Galván, María José García-Pelayo, Federico Ruiz-Cortina, Isabel Paredes y Javiér Durá.
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Publicado en el periódico LA VOZ - Sección 'La Sacristía'

domingo, 26 de diciembre de 2010


Mi felicitación Navidad 2010

“La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad”
(Calvin Coolidge)

“Honraré la Navidad en mi corazón
y procuraré conservarla durante todo el año”.
(Charles Dickens)

“Nadie es un fracasado si tiene amigos”
(Frase de la película navideña por antonomasia
‘¡Qué bello es vivir!’)


Mi querido/a amigo/a: Que el haz de luz, la espita, la luminaria, el centelleo, el punto y seguido, el cirio encendido, la ventana entreabierta y el destello de tu personalidad –de tu singularidad, de tu mismidad, ¿de tu identidad?- se hagan y se vigoricen y se intensifiquen y se aviven y se acicalen y se prosifiquen en el epicentro, en el basamento y en el ornamento de esta siempre bienvenida Navidad 2010.

Navidad o la sinonimia del renacimiento interior, Navidad o el solo de trompeta de tu verdad, Navidad o el continuum de “la obra en marcha” que significa nuestra impar –siempre impar- existencia (que no es sino un rito de paso hacia la esencia).

Sintámonos privilegiados al socaire de la suprema grandeza de un pesebre de lacónico pero rotundo mensaje, al costadillo del recién nacido. Porque privilegiado es el alcance de nuestra condición humana (a veces tan denostada y tan desnortada por la novelera y punto menos que execrable veneración profesada a la novísimos Becerros de Oro de los tiempos que en suerte o en mala hora nos ha tocado vivir: el egoísmo, la superchería, la envidia, la pelusa, la hojarasca, la superficialidad, la insana cobardía, la murmuración de baja estofa, el chisme a babor y la patraña a estribor, la avaricia que rompe el saco de lo material, la pasividad, el indiferentismo, la insensatez, la cerrazón, la sinrazón, el comecome, la farfolla, la mediocridad, la faramalla, la envoltura, la cáscara…).

Rompamos ataduras. Rómpelas tú –camarada de travesía, compañero/a de fatigas, hermano/a de tramo, colega, copiloto, confidente-. Y, de una vez por todas, a rajatabla, sé feliz y no mires a quien. Y aniquila prejuicios y cercena encorsetamientos y mutila las ruedas de molino del azacaneo y del maná de los días. Fluye, conecta, construye a destajo, reconstruye el hilo de Ariadna que resuelve la prueba del laberinto de la raya del horizonte (de tu al fin descifrado y descarnado horizonte), avanza campo a través, cálzate botas de siete leguas, desentumécete, estampa en tu semblante (en tu talante) una sonrisa sin fecha de caducidad. Amanece -¡que no es poco!, ¿verdad Gabino Diego?- en los preludios de ti mismo: “Al alba sería…”. Libérate en un santiamén. Date, entrégate sin miramientos, construye sin rémora y sin demora tu almario, tu ideario y tu (atemporal) vecindario. Y reconócete y concédete y descríbete.

Así como mis manos, parafraseando a José María Pemán (¿para cuándo la reivindicación unánime, el rescate de multitudes de este ilustre novio de la Cuna de la Libertad?), “son, sabiéndose palomas, manos de un hombre cualquiera”, sólo me resta modelar e incluso modular con la arcilla de sus dedos, con la alfarería de sus ilusiones de juncal morenía, una caracola de ecos aglutinadores, una caracola que arracime otros versos, otros verbos, otros preceptos, otros pensamientos, otros legados. Una caracola menuda y urgente, barroca de voluta y marmórea de textura, con mando en plaza y aposento en el pabellón auditivo de tu reclamo y de mi consejo, de tu recepción y de mi recomendación…

Una caracola cuyos auriculares te permitirán oír cuanto para ti deseo de cara al inminente año 2011 –se trata de mi fugaz e incluso frugal obsequio a discreción-: más pulsión y más constantes vitales y más rescate y más lectura y relectura y audición y visión y revisión de… Vicente Aleixandre (“Dime pronto el secreto de tu existencia; / quiero saber por qué la piedra no es pluma, / ni el corazón un árbol delicado”), más Velázquez y más Murillo y más Dalí y más Luis Cernuda (“La mentira no mata, aunque su filo clave como puñal alguno. El amor no envenena, aunque como un escorpión deje los besos. El placer no es naufragio, aunque vuelto fantasma ahuyente todo olvido”).

Más Ramón Gómez de la Serna (“La palmera es el monumento al cohete”, “Cuando el domingo caiga en lunes, la vida habrá perdido la cabeza”, “El primer sonajero y el hisopo final se parecen demasiado”). Más Cervantes (“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”), más Unamuno (“Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, hay ojos que llaman, hay ojos que esperan, hay ojos que ríen, risa placentera, hay ojos que lloran, con llanto de pena, unos hacia adentro, otros hacia fuera”).

Más Manuel de Falla, más Andrés Segovia, más Fernando Quiñones, más Luis Rosales (“He caído tantas veces que el aire es mi maestro, /
sólo puede acabarse lo que al vivir se olvida, / si nuestro amor fue siempre como una despedida, / cuando todo termine quedará lo más nuestro”). Y más Eugenio d’Ors (“El arte debe ser la confesión desinteresada y apasionada de nuestra vida interior”), más espíritu de Sancho Panza (¿o no Armando de Miguel?), más Joaquín Romero Murube y Emilia Pardo Bazán y Corpus Barga y César González-Ruano y Max Aub y Gerardo Diego…

Y prosperidad, salubridad y amenidad para el ya naciente 2011. Y no olvidemos jamás de los jamases que la Navidad entraña el germen de una luminosa conversión social (cuya trayectoria se incuba en lo particular y desemboca en lo universal). Que la Navidad sea para ti alfa, útero y matriz de tu permanente contento. Como bien señalara Hamilton Wright Mabi “bendita sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración de amor”. ¿Sí o sí?

jueves, 23 de diciembre de 2010




















En mi página del periódico ‘La Voz’

Página gráfica, galería de sociedad, ecos de jerezanía. Cuelgo aquí, sin orden pero con concierto, sin demora pero con acierto (al menos aparente), las últimas fotografías publicadas en mi página (cuasi) diaria del periódico La Voz (edición Jerez). Léase la sección de martes a sábado titulada ‘La Sacristía’. Me ahorro los textos por mínimamente extemporáneos. Y por aquello de que una imagen vale más que mil palabras. Que usía las disfrute.




Inmaculada Almeda y Ángel Hortas protagonizan un brillantísimo Concierto de Vísperas de Navidad en la sede de la Academia

Asimismo este pasado martes día 21 fueron recibidos como ‘Amigos de la Academia’ Francisco Cómez Mori, Antonio Sanz Zamorano, las periodistas de Diario de Jerez Arantxa Cala Hurtado y Pilar Nieto Reguera, el jefe de Protocolo de Cajasol José Soto Ríos, el Coro de Capilla ‘San Pedro Nolasco’ y Carlos Ceballos Cuevas

Lleno absoluto en la sede de la Academia este pasado martes día 21 de los corrientes mes y año. Dos actos enmarcados en una misma sesión y dos incentivos que sin duda despertaron el interés del respetable público. El mal tiempo –la fuerte lluvia, la intensidad del viento, el frío que helaba la noche- no fue impedimento ninguno para la respuesta –nutridísima- de los jerezanos y jerezanas que poblaron el auditorio de la docta casa jerezana. La institución académica convocaba la ya tradicional recepción de los ‘Amigos de la Academia’ y asimismo y seguidamente el Concierto de ‘Vísperas de la Navidad’. Pocos minutos después de la ocho y media de la tarde noche dio comienzo la sesión presidida por el máximo representante de la Academia de San Dionisio Joaquín Ortiz Tardío, así como por el presidente de Honor Francisco Fernández García-Figueras y el Secretario General de la Junta de Gobierno de esta institución cultural jerezana Andrés Luis Cañadas Machado. Tras la lectura del acuerdo oficial de dichos nombramientos, el Secretario General fue solicitando la presencia de los ‘Amigos de la Academia’, quienes, verificando así el acto oficial de recepción, recogerían de manos del presidente Joaquín Ortiz Tardío tanto el diploma acreditativo como la insignia de esta Real Corporación. Han sido, por tanto, designados ‘Amigos de la Academia’ Francisco Cómez Mori, Antonio Sanz Zamorano, las periodistas de Diario de Jerez Arantxa Cala Hurtado y Pilar Nieto Reguera, el jefe de Protocolo de Cajasol José Soto Ríos, así como el Coro de Capilla ‘San Pedro Nolasco’. Igualmente se sumó el homenaje a Carlos Ceballos Cuevas que fue designado ‘Amigo de la Academia’ en la primera ocasión en que se concedieron estos títulos –año 2008- y que no pudo recibirlo por motivos de salud. A continuación se desarrolló el Concierto de ‘Vísperas de Navidad’ que en esta ocasión estuvo a cargo de la Soprano Inmaculada Almeda a la que acompañó el académico vicepresidente de Artes Ángel Hortas, al órgano. Ambos –muy aplaudidos- interpretaron un programa de música navideña en el que destacan composiciones de Hopkins, Mozart, Häendel, Adam, Grüber, Reyes o Wade. Entre las canciones que se escucharon en este recital cabe mencionar ‘Nosotros tres Reyes’, ‘Oh Pequeña ciudad de Belén’, ‘El Mesías’ (fragmento), ‘Noche de Paz’, ‘Pañales de lino’ o ‘Adeste Fideles’.

jueves, 16 de diciembre de 2010





Discurso pronunciado en la presentación del DVD de la Hermandad de la Buena Muerte

Sr. Hermano Mayor y miembros del Cabildo de Oficiales y cofrades de a pie de la Hermandad de la Buena Muerte - Colegas, camaradas, compañeros, dignísima concurrencia… Señoras y señores: amigos todos

Si bien el Gran Poder con mayúsculas asienta su código postal en la sevillanísima Plaza de San Lorenzo, los cofrades del procomún –tanto quien os habla como la práctica totalidad de todos vosotros- poseemos otro gran poder innato e inmanente –esta vez escrito con letras minúsculas- que sin embargo nos permite arrebujar el calendario a nuestro capricho, en contradanza de las manillas de reloj y al retortero del almanaque oficial de las más asentadas y acendradas costumbres, hábitos y usos locales o localistas.

Díganme, si no, cómo diantres los cofrades amasamos la siempre barroca voluta de los pestiños –en pleno adviento de zambombas y preludios navideños- metiendo entre hoz y coz, entre Pinto y Valdemoro, entre polvorones y almireces de villancicos, un acto semanasantero de la factura y la categoría como el que hoy acogemos, concelebramos y exaltamos a todo trance, a toda ultranza y a toda costa.

La respuesta estriba en el don sobrenatural, macanudo y omnímodo del cofrade para agavillar la extrapolación del tiempo, para detener el segundero de los relojes en la praxis de lo inminente, para recorrer hacia atrás las metafísicas calendas de la nostalgia.
El ser cofrade es una filosofía de vida, una divisa existencial si se quiere, incapacitada para los registros acotados por los corchetes de las épocas, las fechas y el vencimiento de los días.
De ahí que yo hoy encienda la radio de cretona para escuchar a las claritas del día la retransmisión en directo del tronío de una saeta –que es oración cantada, que es desgarro del alma y que es confesionario de aire y alborada- cuyo quejío desbroza y descorcha el brocamantón de una amanecida de capirotes negros a la recogida de la Madrugada de los largos silencios.

De ahí que yo hoy – sabiéndome mentalista de la remembranza- anochezca todos los parámetros del ayer para descorrer las cortinas de damasco de los recuerdos y avivar así, en la ancha indulgencia de la Calle Nueva, la figura andarina de Paco Núñez de nuevo marchando a paso inquieto –negra túnica y negro capuz- camino de Santiago en aquellos años color sepia donde el candil de la Fe significaba el doctorado honoris causa de la dignidad de los héroes, los santos y los buenos cofrades jerezanos.

De ahí que yo ahora alce –en la versátil memoria de medio siglo- una cruz arbórea que abre sendero y guía en la envergadura y en soldadura de cincuenta años de gozo penitencial, de esparto atado a la cintura del Evangelio andante y del manual de estilo de una corporación que no necesita ringorrangos de fanfarria periodística ni publicidad de tres al cuarto.
Enhorabuena, hermanos, por conservar como oro en paño el patrimonio de apellidos y de dulces nombres de todos y cada uno de vuestros antecesores, de vuestros fundadores, de vuestros mayores. Así y sólo así… se hace Historia.